15 claves para entender los resultados de las elecciones del #15Oct

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Por Juan Briceño

18 a 5 son las cuentas finales que dio el Consejo Nacional Electoral (CNE) respecto a las elecciones regionales que se llevaron a cabo el pasado domingo en el país, cifra que favorece en mucho al oficialismo y que dejó mal paradas a muchas encuestadoras que daban a la oposición como la gran ganadora de la jornada.

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Pero no, los votos no salieron de un sombrerito. La oposición, que bajó poco más de 2 millones de votos desde las parlamentarias del 2015, tiene mucho que explicar pero también mucho que cuestionar de este proceso, uno de lo más viciados de todos de los últimos 20 años en el país.

A continuación te presentamos 15 claves para entender mejor los resultados finales de las pasadas elecciones.

1. Contrastar los números. Frente a las parlamentarias del 2015, la debacle es escandalosa. Fueron aproximadamente 2 millones de votos menos para la MUD. Sin embargo, frente a las regionales del 2012 la oposición sumó 1.3 millones de votos.

2. ¿Y los ocho millones? El gobierno no alcanzó los 6 millones de votos, lo que vuelve a poner, y por mucho, en entredicho las cifras de las elecciones para la ANC. Todavía ilegítima, la comunidad internacional sigue cuestionando esta cifra y las irregularidades de esta elección sólo crearon más dudas en el sistema electoral venezolano.

3. Menos electores y más votos. Con un padrón electoral de 1.5 millones de votos menos, el chavismo, según los resultados ofrecidos por el CNE, creció 100.000 votos respecto a las parlamentarias. Es un crecimiento inesperado y que hay que analizar muy bien durante una situación económica que va de mal en peor y con la mayoría de las encuestadoras indicando una caída en la popularidad del chavismo. No es de despreciar la cifra que se publicó en Runrunes, que indica que para estas elecciones el chavismo movilizó a 1.8 millones de militantes en todo el país.

4. Una oposición fracturada. Según dijo el analista político José Vicente Haro a CNN, “la oposición se fracturó entre moderados y radicales, y eso explica en parte la pérdida de potencia en algunos estados”. Los radicales no consideran que se vaya a salir de este gobierno por la vía electoral y por lo tanto decidieron no participar en las elecciones, lo que bajó en gran medida el voto opositor.

5. Una gran maquinaria. El chavismo sigue siendo la maquinaria electoral mejor aceitada en el país. No sólo cuenta con los recursos del estado, sino con las instituciones a su favor. La organización chavista aprovecha cada recurso y se organiza para movilizar el voto a su favor y frenar el voto opositor, incluso a través de delitos electorales. Esta maquinaria, que podría contar con cerca de 2 millones de votos duros, se moviliza y vota por el chavismo independientemente de la situación del país. Lo mueve la fidelidad con el proceso chavista.

Ahora, ¿esta maquinaria es capaz de alcanzar los 5.7 millones de votos? Es la duda que queda sobre la mesa, aunque para algunos analistas, entre chantajes y votos que se movilizan por amenazas, no sería tan difícil para el chavismo alcanzar esta cifra.

6. ¿El tiempo de Dios es perfecto? El momento de convocar las elecciones también fue un gran determinante. Las elecciones, que debieron llevarse a cabo a finales del 2016, estuvieron programadas en principio para diciembre de este año. El chavismo, a través de la ANC, adelantó esa fecha tras ver la mala situación que pasaba la oposición al apagarse la calle tras 4 meses de protesta.

Esto fue crucial como factor y el politólogo Nickmer Evans lo explica en unas declaraciones que le dio a la BBC: Maduro “ha readaptado su estrategia a su propia condición tratando de desmovilizar a la oposición para ponerla en sus propios niveles”, aclara. Siendo así, en vez de buscar crecer en espacios en donde el descontento ya es demasiado, el chavismo lo que buscó fue incentivar el descontento por la oposición y la abstención.

7. ¿Trampa o fraude? No toda la MUD acepta la teoría del fraude. Aunque la primera reacción de la Mesa de la Unidad Democrática fue cantar fraude, desde la vocería de Gerardo Blyde, no toda la oposición se ha apegado a ese discurso. Parece de hecho prevalecer el de la trampa. El diputado José Guerra fue el primero en declarar en contra del fraude: “Mucho cuidado, al hablar de fraude nos va a trasladar a la situación de 2002, la gente no va a votar. Hubo irregularidades de todo tipo, fue una elección muy desventajosa, nosotros mismos nos derrotamos”.

El ala opositora parece ahora acercarse más a la teoría de la trampa y el ventajismo desmedido, que dieron unos resultados completamente desfavorables pese a las encuestas.

“Responsablemente yo digo, nosotros perdimos, así de sencillo y eso hay que aceptarlo”, declaró Henri Falcón tras la derrota en el estado Lara.

8. Cambios de última hora. “Las interpretaciones de los resultados de este domingo estarán condicionadas por la decisión del CNE de modificar las reglas electorales (una vez convocada la elección) en torno a la sustitución de candidaturas y la reubicación a 72 horas de la elección de 715 mil electores”, escribió en el portal Prodavinci el periodista dedicados a asuntos electorales, Eugenio Martínez.

En efecto, uno de los grandes factores que influenció la diferencia de números fue la reubicación de mesas electorales o electores a última hora. Según Carlos Ocariz, candidato de la MUD en el estado Miranda, al menos 300.000 electores de oposición dejaron de ejercer su derecho al voto en Miranda por estos cambios. La diferencia de votos que dio como ganador al candidato oficialista en la entidad fue de 86.000.

9. CNE no permitió la sustitución de los candidatos. “Algunas decisiones previas del CNE beneficiaron directamente al PSUV, en especial el no permitir la sustitución de candidatos, lo que volteó el resultado en Bolívar. No es primera vez que el Poder Electoral beneficia al oficialismo, pero fue una de las elecciones en las que se acumularon más irregularidades previas, lo que hizo que algunos países cuestionarán el proceso incluso antes de su realización”, escribió Franz Von Bergen para el portal Runrunes.

Esta fue una medida que debió perjudicar a la oposición al poner al electorado frente a un tarjetón en el que predominaba un solo candidato. Esto pudo haber causado un alto porcentaje de votos nulos para el electorado opositor.

Durante las elecciones parlamentarias del 2015, el voto nulo se ubicó en el 4,77%, lo que representaba más de 680.000 votos. Y durante las regionales del 2012 la cifra fue del 4,3%, (614.000 votos). El total de votos nulos de la elección actual todavía no se conoce.

10. Ventajismo descarado. Muchos obstáculos se presentaron durante el día de la elección. El secretario político de la MUD, Ángel Oropeza, declaró que a 1.000.080 electores se les obstaculizó el ejercicio del sufragio debido a mesas dañadas y que 350.00 ciudadanos fueron afectados por violencia en centros electorales.

Estos incidentes, así como el caso de la sustitución de mesas electorales, se vivió sobre todo en centros electorales cuyo registro histórico da la victoria a la oposición.

“Un posible fraude no estaría relacionado con el proceso final, sino con las condiciones previas. Antes del proceso se presentaron muchas irregularidades, comenzando por la asignación abrupta de la fecha de las elecciones, hasta la falta de credenciales para observadores internacionales. Por donde lo mires, hubo problemas”, dijo Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) a El Pitazo.

11. Un discurso incoherente. Se subestimó al adversario y predominó un discurso incoherente. Jesús Seguías, consultor político y presidente de la encuestadora DatinCorp, comentó: “La oposición debía prepararse para este escenario. Tenía que llegar con ventaja para contrarrestar todas las irregularidades que surgirían durante el proceso”.

“Estos resultados, aparentemente, fueron sorpresivos para la MUD. Pero, sabían que la posible abstención opositora podría darle ventaja al gobierno. Más de dos millones de personas adversas al oficialismo no fueron a votar. No voy a juzgar a quienes no lo hicieron, pues decirle al país (la MUD) que sacarán un gobierno por la fuerza y luego decirle que lo harán con votos no es coherente. La dualidad del discurso y la inconsistencia de las acciones provocaron una frustración inmensa en la población”, comentó Seguías. Una de las principales debilidades, y aquí coinciden varios especialistas, está en el discurso de la MUD, maleable y poco definitivo, que pasa de la “calle sin retorno” a la vía electoral en un dos por tres.

“Hay una visión cortoplacista, de soluciones mágicas, de soluciones inmediatas que tienen que ver más con una lucha superior, la del cambio de gobierno. La visión cortoplacista sobre el cambio político a veces nos hace rehenes de no poder administrar nuestras propias victorias (…). Nosotros vamos a salir de esto con la suma de muchas pequeñas victorias”, dijo el diputado opositor Miguel Pizarro entrevistado por la BBC pocos días antes de las elecciones.

12. Operación retardo y remate a destiempo. “Entre las 6:00 p. m. y 8:00 p. m., en la Unidad se atribuían 15 estados, mientras que el PSUV solo tenía 8. Entre los aliados del Gobierno ratificaron la información y, por ello, se sorprendieron cuando el CNE dijo, pasadas las 10:00 p. m., que el mapa quedaba en rojo”, se lee en el portal Crónica Uno en donde se explica cómo el gobierno jugó a retrasar el voto opositor y, finalmente, a rematar a última hora, una estrategia que fue de la mano del CNE para cometer un “fraude legal”.

Amazonas, Apure y Bolívar

13. “En 17 años, Amazonas caminó en proyecto de los pueblos indígenas y la democracia. (La) MUD en Caracas acabó con ella imponiendo (un) candidato por sus intereses”, publicó el exgobernador Liborio Guarulla en su cuenta de twitter este lunes. En este estado se disputaron 5 candidatos opositores al gobierno contra un candidato oficialista, y la división dio como ganador al oficialismo.

Un caso contrario pasó en el estado Apure, bastión del chavismo y en el cual los resultados dados por el CNE no reflejan la voluntad de las personas. En la entidad eran 3 los candidatos principales, uno por el Psuv, otro por el PCV y uno por la MUD, pero los votos fueron adjudicados a solo dos candidatos: Ramón Carrizales, por el Psuv, quien se llevó más del 60% de los votos, y José Gregorio Montilla, con una cifra cercana al 30%.

El tercer candidato, Víctor Castillo (también conocido como Vitico Castillo, cantautor de música llanera), lanzado por el Partido Comunista, sumó sus votos al candidato del Psuv dándole una considerable ventaja.

14. En el estado Bolívar el candidato por la MUD ha mantenido su postura de que le robaron las elecciones. El candidato decidió publicar las actas que obtuvieron los testigos de la oposición y en donde se demuestra que se alteraron los resultados en la entidad para entregarle la gobernación a su contrincante.

15. La postura internacional. Desde los comicios, varios países han declarado tener dudas sobre los resultados electorales e incluso no reconocerlos hasta hacerse una auditoría completa.

“Los Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, consideran urgente que se lleve a cabo una auditoría independiente de todo el proceso electoral, con el acompañamiento de observadores internacionales especializados y reconocidos, con el fin de aclarar la controversia generada sobre los resultados de dicho comicios”, se puede leer en un comunicado publicado el pasado martes 17.

La Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA) también pronunciaron sus dudas sobre los resultados, pidiendo al CNE esclarecer cuanto antes y rechazando los abusos y delitos electorales.

¿Cómo nos deja esto?

El escenario es el de un fraude legal. El gobierno ajustó todo, desde el momento de la elección hasta los inconvenientes en cada centro de votación, para hacerse de la mayoría de las gobernaciones. Esto sin modificar los números, al menos en la mayoría de los estados, excluyendo Bolívar en donde el candidato Andrés Velásquez sostiene tener las pruebas del fraude.

Sin embargo, el resultado también presenta una desventaja para el gobierno dentro del panorama internacional, que lejos que aclarar o subsanar las dudas generadas por las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente, reafirma más bien la preocupación por la democracia venezolana.

Los números en aumento del chavismo es otro tema, pues o mienten o significan una afinación de su maquinaria y del chantaje que usan a través de distintos medios, sosteniéndose principalmente en el carnet de la patria, una clara herramienta política, pero también en el Clap, en el uso de los recursos del estado, entre otros.

Tras los resultados, mucho tiene que cuestionarse la MUD, que no supo ni contrarrestar el discurso gubernamental ni tener un discurso claro y coherente después de las manifestaciones. Es claro que la decepción de una gran parte de la población opositora, que se abstuvo de votar, es consecuencia de una dirigencia que no ha sabido pararse frente al gobierno.

En esencia, el panorama político nacional no da un gran vuelco, y la victoria que la MUD tuvo en el 2015 se ve ahora revertida por una oposición que no supo jugar en conjunto y que se engolosinó con las encuestas mientras el chavismo se unificaba más que nunca ante la amenaza de una gran derrota. 


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