Domingos Criollos: La decisión más difícil

0
187
Fotografía: Fabiola Ferrero / El Estímulo

Por José R. Camacho K

Vivimos tiempos definitorios como nación y como individuos, en los cuales cada venezolano se ve forzado a tomar una decisión que va a marcar el resto de su vida, o, al menos, sus próximos años.

-Lea también: Qué duro se aferran los hombres al poder

En medio de la desesperanza y el desasosiego causados por el pozo profundo económico y social en el que nos encontramos, y ante la falta de una conducción política acertada, muchos ven a Maiquetía como la única salida a este “pequeño infierno” en que se ha convertido Venezuela.

Son esos miles de jóvenes, emprendedores y estudiosos, profesionales y trabajadores calificados, los que se van, con un nudo en la garganta, a otras latitudes buscando un porvenir, así sea de mesoneros y paseadores de perros. Futuro que no tienen en nuestra patria, como comunicadores, médicos, abogados que son. Valientemente, reducen sus sueños, ilusiones y pertenencias a un par de maletas de menos de 27 kilos, y arrancan una aventura incierta, en la cual se sabe dónde se inicia, pero nunca cuál será el destino final.

Otros, más optimistas, prefieren quedarse intentando salir adelante. Tienen sus esperanzas puestas en el país que algún día fue Tierra de Gracia. Buscan darle algo a su nación, recoger los pedazos rotos y empezar de nuevo. Pero lamentan profundamente las familias divididas, lo corazones rotos, la diáspora de mentes brillantes.

Algunos no tienen más opción que seguir sobreviviendo en esta situación, mientras la misma cambia o logran hacerse un camino a Maiquetía. También son luchadores.

A todos nos toca, mes tras mes, semana tras semana, ir a despedir a un amigo o a un familiar al aeropuerto. Siempre sabemos que una parte del país y de nosotros se va con él. Nunca sabemos si, algún día seremos nosotros quienes tengamos que seguir sus pasos. Todos son necesarios para la reconstrucción de nuestra casa grande.

Se estima en alrededor de tres millones de venezolanos que han ido a dar lo mejor de sí en otros países, mientras Venezuela atraviesa la mayor crisis en su historia contemporánea.

-Lea también: Todos cuando nos fuimos: Una mirada sobre las despedidas

-Lea también: Qué duro se aferran los hombres al poder

-Lea también: Se busca un mesías

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here